Miserables: Tomo III | Victor Hugo | Historical Fiction, Literary Fiction | Sound Book | 4/6



capítulo 2 del libro sexto del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo dos looks facta est el segundo año precisamente en el punto de esta historia a que ha llegado el lector sucedió que la costumbre de pasear por el luxemburgo se interrumpió sin que el mismo mar yo supiera por qué y estuvo cerca de seis meses sin poner los pies en aquel paseo por fin un día volvió allá era una serena mañana de estío y mario estaba alegre como se suele estar cuando hace buen tiempo para decirle que llevaba en el corazón todos los cantos de los pájaros que oía y todo el cielo azul que veía a través del ramaje de los árboles fuese en derechura a su paseo y cuando estuvo en la extremidad divisó siempre en el mismo banco la consabida pareja solamente que cuando se acercó vio que el hombre continuaba siendo el mismo pero le pareció que la joven no era la misma la persona que ahora veía era una hermosa y alta criatura con las formas más encantadoras de la mujer en ese momento preciso en que se combinan todavía con las gracias más cándidas de la niña momento fugaz y puro que solo pueden traducir estas dos palabras 15 años tenía admirables cabellos castaños matizados con reflejos de oro una frente que parecía hecha de mármol mejillas que parecían formadas de hojas de rosa un son rosado pálido una blancura que revelaba cierta emoción interior una boca de forma exquisita de la cual se desprendía la sonrisa como una luz y la palabra como una música una cabeza que rafael hubiera dado a mariah colocada sobre un cuello que huang yong hubiera dado a venus y para que nada falta se a aquella figura encantadora la nariz no era bella era linda ni recta ni aguileña ni italiana y era la nariz parisiense algo espiritual fina irregular y pura que desespera a los pintores y encanta a los poetas cuanto mario paso acerca de ella no pudo ver sus ojos que tenía constantemente bajos solo vio sus largas pestañas de color castaño llenas de sombra y de pudor esto no impedía que la hermosa joven se sonríe se escuchando al hombre de cabellos blancos que le hablaba y nada tan encantador como aquella fresca sonrisa con los ojos bajos en el primer momento mario creyó que era otra hija del mismo hombre hermana sin duda de la primera pero cuando la costumbre le condujo por segunda vez cerca del banco y la hubo examinado con atención conoció que era la misma en seis meses la niña se había hecho joven esto era todo nada más frecuente que este fenómeno hay un momento en que las niñas en un abrir y cerrar de ojos pasan de capullo a rosa se las dejó ayer niñas y se las haya hoy jóvenes seductoras esta no sólo había crecido sino que se había idealizado así como bastan tres días de abril para que ciertos árboles se cubran de flores seis meses habían bastado para vestirla de belleza su abril había llegado se ven algunas veces personas pobres y mezquinas que parecen despertar se pasan súbitamente de la indigencia al fausto hacen gasto de todos géneros y se convierten de pronto -en deslumbradora pródigas y magníficas consiste esto en una fortuna improvisada en un plazo vencido la joven había cobrado su semestre no era ya la colegiala con su sombrero anticuado su traje de merino sus zapatos rusos y sus manos encarnadas el buen gusto se había desarrollado en ella a la par de la belleza era una señorita bien puesta con cierta elegancia sencilla y rica sin pretensión llevaba un vestido de damasco negro un abrigo de la misma tela y un sombrero de crespón blanco sus guantes blancos dejaban ver la finura de su mano que jugaba con el mango de marfil chinesco de una sombrilla y su gotita de seda dibujaba su pequeño y bien formado pie cuando se pasaba por su lado se percibía cierta penetrante fragancia de juventud que exhalaba todo su traje por lo que hacia el hombre era siempre el mismo la segunda vez que mario llegó cerca de ella la joven alzó los párpados sus ojos eran de un azul celeste y profundo pero en aquel azul velado no había todavía más que la mirada de una niña miró a mario con indiferencia como hubiera mirado a la mona que corría por bajo de los sicomoros o al jarrón de mármol que proyectaba su sombra sobre el banco mario por su parte continúa el paseo pensando en otra cosa pasó todavía cuatro o cinco veces cerca del banco donde estaba la joven pero sin mirarla los días siguientes volvió como de ordinario a luxemburgo como de ordinario halló al padre y a la hija pero no hizo alto en ellos no pensó más en aquella joven cuando fue hermosa que lo que había pensado cuando era fea pasaba así cerca del banco donde ella estaba pero solo por costumbre fin del capítulo 2 capítulo 3 del libro sexto del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo tres efecto de primavera un día el aire estaba tibio en luxemburgo inundado de sombra y de sol el cielo puro como si los ángeles lo hubiesen lavado por la mañana los pajarillos cantaban alegremente posados en el ramaje de los castaños mar yo había abierto toda su alma a la naturaleza en nada pensaba vivía y respiraba paso cerca de aquel banco la joven alzó los ojos y sus dos miradas se encontraron que había esta vez en la mirada de la joven mar yo no hubiera podido decirlo no había nada y lo había todo fue un relámpago extraño ella bajo los ojos él continuó su camino lo que acababa de ver no era la mirada ingenua y sencilla de un niño era una sima misteriosa que se había entreabierto y luego bruscamente cerrado hay un día en que toda joven mira así desgraciado el que se encuentra cerca esta primer mirada de un alma que no se conoce todavía a sí misma es como el alba en el cielo es el despertar de alguna cosa radiante y desconocida nada puede pintar el encanto peligroso de esa luz que ilumina vagamente de pronto adorables tinieblas y que se compone de toda la inocencia del presente y de toda la pasión del porvenir es una especie de ternura indecisa que se revela por casualidad y que espera es un lazo que la inocencia tiende a su pesar y en el cual aprisiona los corazones sin saberlo y sin quererlo es una virgen que mira como una mujer es raro que a donde quiera que caiga esta mirada no hagan hacer una profunda meditación todas las clases de pureza y todas las especies de candor se encuentran reunidas en este rayo celeste y fatal que tiene aún más que las miradas mejor elaboradas de las coquetas el mágico poder de hacer brotar súbitamente en el fondo del alma esa flor sombría llena de perfumes y de venenos que se llama amor por la tarde al volver a su buhardilla mario fijó la vista en su vestido y notó por primera vez que tenía el poco aseo la inconveniencia y la estupidez inaudita de irse a pasear a luxemburgo con su vestido de todos los días es decir con un sombrero roto hacia el ala con botas gruesas como las de un carretero un pantalón negro que estaba blanquecino por las rodillas y una levita negra que palidecía por los codos fin del capítulo 3 capítulo 4 del libro sexto del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo 4 principio de una grande enfermedad al día siguiente a la hora acostumbrada mario sacó de su armario su frac nuevo su pantalón nuevo su sombrero nuevo y sus botas nuevas revistió se de esta panoplia completa calzo se guantes lujo prodigioso y se fue a luxemburgo en el camino se encontró a cfe irak y fingió no verle q feira al volver a su casa dijo a sus amigos acabo de encontrarme al sombrero nuevo y al frac nuevo de mario y amar yo dentro sin duda iba de examen porque lleva un aire completamente estúpido llegado que hubo mario a luxemburgo dio la vuelta al estanque miro los cisnes luego permaneció un largo rato contemplando una estatua que tenía la cabeza completamente negra de moho y a la cual le faltaba una cadera cerca del estanque había un caballero como de 40 años y abdomen prominente que llevaba de la mano a un muchacho de 5 años y le decía evite excesos mantente hijo mío a igual distancia del despotismo y de la anarquía mar yo escucho a aquel hombre luego dio todavía otra vuelta al estanque y por fin se encaminó hacia su calle lentamente y como si fuera a pesar suyo hubieras he dicho que se veía obligado a ir y retenido a la vez por un impulso contrario él por su parte no examinaba sus sensaciones y creía hacer lo que todos los días al desembocar en el paseo divisó al otro extremo en su banco al señor blanco y a la joven a botón o sea hasta arriba el frac le estiró por el pecho y espalda para que no hiciese arrugas examinó con cierta complacencia los reflejos lustrosos de su pantalón y se fue derecho al banco había algo de ataque en aquella marcha y hasta humos de conquista ciertamente digo pues que se fue derecho al banco como podría decir aníbal marchó sobre roma por lo demás todos sus movimientos eran maquinales y las ocupaciones habituales de su imaginación y de sus trabajos no habían sufrido ninguna interrupción pensaba en aquel momento que el manual del bachillerato era un libro estúpido y que era preciso que le hubiesen compuesto personas de una sandez extremada para que en él se examinasen y analizasen como obras maestras del espíritu humano tres tragedias de racing y sólo una comedia de molière sentía un agudo zumbido de oídos y al acercarse al banco volvió a estirar las arrugas de su frac y sus ojos se fijaron sobre la joven pareciendo le que llenaba todo el extremo de la calle con una vaga luz azulada a medida que se acercaba iba cortando el paso llegado que hubo a cierta distancia del banco mucho antes de llegar al fin de la calle se detuvo y el mismo no pudo saber cómo fue pero ello es que se volvió en dirección opuesta a la que llevaba ni aún se dijo que no pensaba andar todo el paseo la joven apenas pudo verlo de lejos y notar el buen aire que tenía con su vestido nuevo sin embargo el caminaba muy derecho para tener buena facha en el caso de que le mirara a alguien que estuviese detrás llegó al extremo opuesto después volvió y esta vez se acercó un poco más al banco aproximó si hasta la distancia de tres intervalos de árboles pero allí sintió no sé qué imposibilidad de ir más adelante y dudó creyó ver el rostro de la joven volverse hacia él sin embargo hizo un esfuerzo viril y violento dominó su vacilación y continuó avanzando algunos segundos después pasaba por delante del banco tieso y firme encarnado hasta las orejas sin atreverse a mirar ni a derecha ni a izquierda con la mano metida entre los botones del frac como un hombre de estado en el momento que pasó bajo el cañón de la plaza comenzó a latir le fuertemente el corazón ella vestía como la víspera su traje de damasco y su sombrero de crespón mario oyó una voz inefable que debía ser su voz hablaba tranquilamente estaba muy bonita lo conocía aunque no procuraba verla no podría menos de estimar me pensaba mario y detenerme en consideración si supiese que soy yo el verdadero autor de la disertación sobre el escudero marcos obregón que el señor francisco tenéis ya todo ha puesto como de su cosecha al frente de su edición del hylas paso el banco llegó hasta la extremidad de la calle que estaba muy cercana después volvió y cruzó nuevamente por delante de la joven esta vez estaba muy pálido por lo demás cuanto sentía era desagradable a lejos del banco y de la joven y como aún volviendo le la espalda se figuraba que le miraba esto le hacía tropezar no trato más de acercarse al banco detuvo sea la mitad de la calle y allí cosa que nunca hacía se sentó mirando de reojo a un lado y a otro y pensando en las más recónditas profundidades de su espíritu que al fin y al cabo era difícil que las personas cuyo sombrero blanco y vestido negro admiraba fuesen absolutamente insensibles a su lustroso pantalón y a su frac nuevo al cabo de un cuarto de hora se levantó como si fuera a comenzar de nuevo su paseo en dirección de aquel banco que aparecía rodeado de una aureola que 12 sin embargo en pie e inmóvil por la primera vez desde hacía 15 meses se dijo a sí mismo que aquel señor que se sentaba allí todos los días con aquella joven habría reparado sin duda en él y que le habría parecido extraña su asiduidad por la primera vez también conoció que era algo irreverente designará a que el desconocido aún en el secreto de su pensamiento con el apodo del señor blanco permaneció pues algunos minutos con la cabeza baja haciendo dibujos en la arena con una varita que tenía en la mano después volvió se bruscamente al lado opuesto al banco al señor blanco y a su hija y se marchó a su casa aquel día se olvidó de ir a comer a las 8 de la noche se acordó de que no había comido y siendo ya muy tarde para bajar a la calle de santiago va dijo y comió un pedazo de pan no se acostó sino después de haber cepillado su traje y de haberlo doblado con gran cuidado fin del capítulo 4 capítulo 5 del libro sexto del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de lady box es de dominio público capítulo 5 caen varios rayos sobre la tía bubu al día siguiente la tía bubu pues así llamaba cvf e irak a la portera inquilina principal y criada del caserón gobo en realidad se llamaba la tía bocón como ya hemos dicho pero el tarambana de cv frac nada respetaba la tía bubu decimos observo estupefacta que el señorito mario salía otra vez con su vestido nuevo volvió a luxemburgo pero no pasó del banco que estaba a la mitad del paseo sentarse allí como la víspera considerando de lejos y viendo distintamente el sombrero blanco el traje negro y sobre todo la claridad azulada no se movió de aquel punto y no volvió a su casa hasta que cerraron las puertas de luxemburgo no vio retirarse al señor blanco y a su hija y dedujo de aquí que habían salido del jardín por la verja de la calle del oeste posteriormente algunas semanas después cuando pensó en ello no pudo nunca acordarse donde había comido aquel día al día siguiente era el tercero la tía bubu quedó estupefacta otra vez mario salió con su vestido nuevo tres días de seguida exclamó la portera y trató de seguirle pero mario andaba muy deprisa a grandes pasos de modo que seguirle era para la tía bubu como si un hipopótamo tratase de seguir a un corzo le perdió de vista a los dos minutos y volvió se sofocada casi asfixiada por su asma y furiosa habráse visto exclamaba hay valor para ponerse el vestido nuevo todos los días y para hacer correr a la gente de esta manera mario se había encaminado a luxemburgo la joven estaba allí con el señor blanco mario se acercó lo más que pudo aparentando leer en un libro pero permaneció todavía muy lejos luego volvió a sentarse en su banco donde pasó cuatro horas mirando saltar a los bulliciosos gorriones que le parecía que se burlaban de él así pasaron 15 días mario iba a luxemburgo no para pasearse sino para sentarse siempre en el mismo sitio y sin saber por qué luego que llegaba allí no se movía todas las mañanas se ponía su vestido nuevo para no dejarse ver y al día siguiente volvía a hacer lo mismo decididamente ella tenía una hermosura maravillosa la sola observación que pudiera hacerse parecida a una crítica era que la contradicción que existía entre su mirada que era triste y su sonrisa que era alegre daba a su rostro un aspecto como extraviado lo cual hacía que en ciertos momentos aquella dulce cara pareciera extraña sin dejar de ser encantadora fin del capítulo 5 capítulo 6 del libro sexto del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo 6 prisionero uno de los últimos días de la segunda semana marc yo estaba como de costumbre sentado en su banco teniendo en la mano un libro abierto del cual hacía dos horas que no había vuelto una hoja de repente se estremeció al final de la calle se verificaba un acontecimiento el señor blanco y su hija acababan de levantarse la hija había se apoyado en el brazo del padre y ambos se dirigían lentamente hacia el medio del paseo donde se encontraba mario éste cerró su libro luego le abrió y procuró leer temblaba la aureola venía recta él oh dios mío pensaba no me darán tiempo para tomar una postura conveniente en tanto continuaban avanzando el hombre de cabellos blancos y la joven parecía que aquello duraba siglos cuando en realidad sólo habían pasado algunos segundos que vendrán a hacer se preguntaba cómo va a pasar por aquí sus pies van a pesar esa arena en esta calle a dos pasos de mí estaba completamente trastornado hubiera querido en aquel instante ser hermoso tener una condecoración oía aproximarse al ruido dulce y mesurado de sus pasos imaginaba sé que el señor blanco le dirigía miradas irritadas irá a hablarme este caballero pensaba bajo la cabeza cuando la levanto estaba entregando con él la joven pasó y al pasar le miró le miró fijamente con cierta dulzura pensativa que hizo estremecerse a mario de la cabeza a los pies le pareció que le re convenía por haber estado tanto tiempo sin llegarse hasta ella y que le decía yo soy quien vengo mario quedó deslumbrado ante aquellas pupilas llenas de rayos y de abismos sentía arder una hoguera en su cerebro ella se había acercado a él qué alegría y luego como le había mirado le pareció más bella que nunca la había visto bella con una hermosura a la par femenil y angélica con una belleza completa que hubiera hecho cantar al petrarca y arrodillarse al dante le parecía estar nadando en pleno cielo azul al mismo tiempo estaba horriblemente incomodado porque tenía empolvadas las botas creía estar seguro de que ella había mirado también sus botas la siguió con la vista hasta que desapareció luego se puso a pasear por luxemburgo con un loco es probable que a ratos se ríe da solo y hablara en alta voz pasaba tan pensativo junto a las niñeras que cada cual le creía enamorado de ella salió de luxemburgo esperando encontrarla en alguna calle encontró se concurre irak bajo los arcos del odeón y le dijo vente a comer conmigo fueron a casa de ruso y gastaron seis francos mario comió como un buitre y dio seis sueldos de propina al mozo a los postres dijo a cofer aquí has leído el periódico qué buen discurso ha hecho a andrew y gabo estaba perdidamente enamorado después de comer dijo a cfe irak le convidó al teatro y se fueron a la puerta san martín a ver a frederic en el castillo de san alberto mario se divirtió enormemente al mismo tiempo su esquí vez se redobló al salir del teatro se negó a mirar la liga de una modistilla que saltaba un arroyuelo icuf e irak llegó a causarle error por haber dicho de buena gana aumentaría mi colección con esa mujer cuf e irak le había convidado a almorzar al día siguiente en el café voltea mario acudió a la cita y comió aún más que la víspera estuvo a la vez pensativo y muy alegre hubiera se dicho que aprovechaba todas las ocasiones para reír a carcajadas y abrazó tiernamente a un provinciano que le presentaron habíase formado en torno de la mesa un círculo de estudiantes se había hablado de las tonterías pagadas por el estado que se administran desde la cátedra en la sorbona luego la conversación recayó sobre las faltas y lagunas de los diccionarios y prosodia de equis zagat mario interrumpió la discusión para exclamar sin embargo debe ser muy agradable tener una condecoración esto es chistoso dijo q feira por lo bajo a juan por ver no respondió juan pues al contrario es serio y era serio en efecto mario se hallaba en esa primera hora violenta y llena de encanto en que comienza las grandes pasiones una mirada había hecho todo esto cuando la mina está cargada cuando el combustible está pronto nada es más fácil una mirada es una chispa la suerte estaba echada mario amaba a una mujer su destino entraba en lo desconocido la mirada de las mujeres se parece a ciertos rodajes tranquilos en la apariencia pero formidables pasamos a su lado todos los días quieta e impunemente y sin sospechar nada llega un momento en que hasta olvidamos que aquello está allí se va se viene se sueña se habla se ríe de pronto nos sentimos cogidos todo acabó la rueda nos detiene la mirada nos ha preso nos ha preso no importa por dónde ni cómo por una parte cualquiera de nuestro pensamiento que vagaba sin objeto por una distracción que hemos tenido estamos perdidos pasaremos completamente por toda la máquina se apodera de nosotros un encadenamiento de fuerzas misteriosas y en vano luchamos no hay socorro humano posible vamos a caer de engranaje en engranaje de angustia en angustia de tortura en tortura nosotros nuestra imaginación nuestra fortuna nuestro porvenir nuestra alma y según que nos hallamos en poder de una criatura malvada o de un noble corazón no saldremos de esa espantosa máquina sino desfigurados por la vergüenza o transfigurados por la pasión fin del capítulo 6 capítulo 7 del libro sexto del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo 7 aventuras de la letra en el terreno de las suposiciones el aislamiento el desapego de todo el orgullo la independencia la inclinación a las bellezas naturales la falta de actividad cotidiana y material la vida retraída las luchas secretas de la castidad y el éxtasis benévolo ante la creación entera habían preparado a mario para ser poseído de ese espíritu que se llama la pasión el culto que tributaba a su padre había llegado poco a poco a ser una religión y como toda religión se había retirado al fondo de su alma faltaba algo en primer término y vino el amor un mes largo pasó durante el cual mario fue todos los días a luxemburgo llegada a la hora nada podía detenerle está de servicio de ciego frac mario vivía en continuo éxtasis verdad es que la joven le miraba había acabado por atreverse y se aproximaba al banco sin embargo no pasaba por delante obedeciendo a la vez al instinto de timidez y al de prudencia de los enamorados juzgaba útil no llamar la atención del padre combinaba sus paradas detrás de los árboles y de los pedestales de las estatuas con un maquiavelismo profundo para mostrarse lo más posible a la joven y dejarse ver lo menos posible al viejo algunas veces permanecía inmóvil más de media hora a la sombra de un leónidas o de un spartak o cualquiera teniendo en la mano un libro por encima del cual sus ojos suavemente levantados iban a buscar a la hermosa joven la cual por su parte volvía hacia él con vagas sonrisa su perfil encantador hablando lo más natural y lo más tranquilamente del mundo con el hombre de los cabellos blancos apoyaba sobre mario los rayos misteriosos de una mirada virginal y apasionada antigua en memoria la habilidad que eva sabía desde el primer día del mundo y que toda mujer sabe desde el primer día de su vida su boca contestaba al uno y su mirada respondía al otro preciso es creer sin embargo que el señor blanco había llegado al fin a notar algo porque frecuentemente al ver a mario se levantaba y se ponía a pasear había abandonado su sitio acostumbrado y había escogido al extremo opuesto de la calle el banco inmediato al gladiador como para ver si mario le seguiría allí mario no comprendió este juego y cometió esta falta el padre comenzó a no ser tan puntual como antes al paseo ya no llevar todos los días a su hija algunas veces iba solo entonces mario se marchaba otra falta mario no se cuidaba de estos síntomas de la fase de la timidez había pasado progreso natural y fatal a la fase de la ceguedad su amor crecía soñaba con él todas las noches y además había tenido una dicha inesperada que fue como aceite sobre fuego y redobló las tinieblas en derredor de sus ojos una tarde al anochecer había hallado en el banco que el señor blanco y su hija acababan de abandonar un pañuelo un pañuelo sencillo y sin bordados pero blanco fino y que le pareció que exhalaba inefables perfumes apoderarse de él con transporte aquel pañuelo estaba marcado con las letras efe/mario no sabía nada de aquella hermosa joven ni de su familia ni su nombre ni su casa aquellas dos letras eran la primera noticia que tenía de ella adorables iniciales sobre las que comenzó inmediatamente a formar conjeturas y era evidentemente la inicial del nombre úrsula pensó que delicioso nombre besó el pañuelo le aspiro le puso sobre su corazón sobre su carne durante el día y por la noche bajo sus labios para dormirse aspiro en él toda su alma exclamaba aquel pañuelo era buena mente del anciano que lo había dejado caer del bolsillo los días que siguieron a este hallazgo mario se presentó en el luxemburgo besando el pañuelo o estrechando lo contra su corazón la hermosa joven nada de aquella pantomima comprendía y así lo daba a entender por medio de señas imperceptibles o pudor decía mario fin del capítulo 7 capítulo 8 del libro sexto del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo 8 hasta los inválidos pueden ser dichosos ya que hemos pronunciado la palabra pudor y pues que nada ocultamos debemos decir que una vez sin embargo a través de sus éxtasis experimento mario de parte de su úrsula un agravio muy serio era uno de esos días en que la joven hacía al señor blanco levantarse del asiento y pasear por la calle de árboles una fresca brisa de mayo agitaba las copas de los plátanos el padre y la hija enlazados del brazo acababan de pasar por delante del banco de mario el cual levantándose al momento los siguió con la vista como convenía a la situación en que se encontraba su ánimo de pronto una ráfaga de viento un poco más alegre y juguetona que las demás encargadas sin duda de los asuntos de la primavera voló desde el vivero se abatió sobre la calle de árboles envolvió a la joven en un encantador estremecimiento digno de las ninfas de virgilio y de los famosos de teócrito y levantó su vestido aquel vestido más sagrado que la túnica de isis casi hasta la altura de la liga mostrando al descubierto una pierna de forma exquisita mario la vio y aquel espectáculo le exasperó y le puso furioso la joven bajó rápidamente el vestido con un movimiento de susto encantador pero no por eso se indignó menos mario estaba solo en la alameda es verdad pero podía haber habido alguno y si hubiera habido alguno se comprende una cosa semejante era horrible lo que la joven acababa de hacer y la pobre nada había hecho sólo había un culpable el viento pero mario en quien rugía confusamente el bartolo que hay en todo querubín estaba determinado a enfadarse y sentía celos hasta de su sombra así en efecto se despiertan en el corazón humano y se imponen aún sin derecho los acres y extraños de los de la carne por lo demás y aún prescindiendo de los celos la vista de aquella hermosa pierna no había tenido para él nada de agradable la media blanca de la primera mujer que hubiera encontrado le hubiera causado más placer cuando su úrsula después de haber llegado al extremo de la alameda volvió a pasar con el señor blanco por delante del banco donde mario se había sentado de nuevo este la dirigió una mirada irritada y feroz la joven experimentó ese movimiento de hombros y ese leve arqueamiento de cejas que significa que tendrá esta fue su primera riña apenas acababa mario de reñir con ella de este modo por medio de los ojos cuando una persona a través del paseo era un inválido encorvado arrugado y todo cano con uniforme del tiempo de louis 15 que llevaba al pecho la pequeña placa ovalada de paño encarnado con espadas cruzadas cruz de sanluis del soldado e iba adornado además de una manga del uniforme sin brazo dentro una barba de plata y una pierna de palo mario creyó notar que aquel ente tenía el aire extremadamente satisfecho le pareció que el viejo cínico al pasar cojeando por su lado le había dirigido una guiñada fraternal y alegre como si una casualidad cualquiera hubiese hecho que estuviesen de inteligencia y que hubieran saboreado en común alguna buena fortuna que tenía para estar tan contento a que el resto de marte que había pasado entre aquella pierna de palo y ella mar yo estaba en el colmo de los celos tal vez estaba aquí dijo y tal vez ha visto y le entraron ganas de exterminar al inválido con el tiempo todo se olvida la cólera de mario contra úrsula por justa y por legítima que fuese paso acabó por perdonar pero tuvo que hacer un gran esfuerzo y se manifestó irritado con ella tres días sin embargo a través de todo esto y a causa de todo esto la pasión crecía y llegaba hasta la locura fin del capítulo 8 capítulo 9 del libro sexto del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo 9 eclipse acabamos de ver como mario había descubierto o creído descubrir que ella se llamaba úrsula comiendo se abre el apetito y en amor sucede lo que en la mesa saber que se llamaba úrsula era mucho y era poco mario en tres o cuatro semanas devoró aquella felicidad deseo otra y quiso saber dónde vivía había cometido una primera falta caer en la emboscada del banco del gladiador había cometido la segunda no permanecer en el luxemburgo cuando iba solo el señor blanco cometió la tercera que fue inmensa siguió a úrsula vivía en la calle del oeste en el sitio menos frecuentado en una casa nueva de tres pisos de modesta apariencia desde aquel momento mario añadió a su dicha de verla en el luxemburgo la de seguirla hasta su casa su hambre se aumentaba sabía cómo se llamaba a lo menos de nombre nombre lindísimo el verdadero nombre de una mujer sabía dónde vivía quiso saber quién era una noche después de seguir al padre ya la hija hasta su casa luego que los vio desaparecer atrás de la puerta cochera entró se en su seguimiento y preguntó valientemente al portero es el señor del piso principal el que acaba de entrar no contestó el portero es el inquilino del tercero había dado un paso este triunfo alentó a mario interior o exterior preguntó la casa no tiene más que cuartos a la calle contestó el portero y cuál es la profesión de ese caballero replicó mario es rentista caballero un hombre muy bueno y un señor muy caritativo que hace mucho bien a los pobres aún cuando no es rico como se llama añadió mario el portero alzó la cabeza y dijo acaso sois polizonte mario se fue un poco molino pero encantado progresaba bueno pienso sé que se llama úrsula que es hija de un rentista y que vive ahí en ese piso tercero de la calle del oeste al día siguiente el señor blanco y su hija solo dieron un pequeño paseo en el luxemburgo todavía era muy de día cuando se marcharon mario lo siguió a la calle del oeste como acostumbraba al llegar a la puerta cochera el señor blanco hizo pasar primero a su hija luego se detuvo antes de atravesar el umbral se volvió y miró fijamente a mario al día siguiente ya no fueron a luxemburgo y mar yo espero en balde todo el día entrada la noche fue a la calle del oeste y vio luz en las ventanas del tercer piso y se paseó por debajo hasta que se apagó la luz al día siguiente tampoco fueron a luxemburgo mar yo espero todo el día y luego fue a ponerse de centinela bajo las ventanas esto le entretenía hasta las diez de la noche ya no comía la fiebre alimenta al enfermo y el amor al enamorado así pasaron ocho días el señor blanco y su hija no volvieron a aparecer por el luxemburgo mar yo formaba tristes conjeturas no se atrevía a espiar la puerta cochera durante el día contentaba se con ir de noche a contemplar la claridad rojiza de los cristales veía de cuando en cuando pasara algunas sombras y el corazón le latía con este espectáculo al octavo día cuando llegó bajo las ventanas no había luz en estas calla exclamó todavía no han encendido la luz y sin embargo es ya muy de noche habrán salido espero hasta las 10 hasta las 12 hasta la una de la mañana pero no se encendió ninguna luz tras las vidrieras del tercer piso ni entro nadie en la casa se fue pues muy triste a la mañana siguiente porque no vivía sino de día siguiente en día siguiente ni había hoy para él digámoslo así a la otra mañana no vio a nadie en el luxemburgo lo esperaba al anochecer fue a la casa no se veía ninguna luz en las ventanas las persianas estaban cerradas el piso tercero estaba oscuro como boca de lobo mario llamó a la puerta cochera entró y dijo al portero el señor del piso tercero se ha mudado contestó el portero mario vacilo y dijo débilmente cuando ayer donde vive ahora no lo sé no ha dejado las señas de su nueva casa no y el portero levantando la nariz conoció a mario calla dijo sois vos con que decididamente sois de policía fin del capítulo 9 y fin del libro sexto libro séptimo el patrón mi net capítulo 1 del libro séptimo del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo 1 las minas y los mineros las sociedades humanas tienen todas lo que en los teatros se llama el foso el suelo social está minado por todas partes ya en favor del bien ya en favor del mal estas obras se superponen unas a otras hay las minas superiores y las minas inferiores hay un alto y un bajo en ese oscuro subsuelo que se abre a veces bajo la civilización y que nuestra indiferencia y dejadez william a cada momento la enciclopedia del siglo último era una mina casi a cielo abierto las tinieblas esas sombrías encubridoras del cristianismo primitivo sólo esperaban una ocasión para hacer explosión en tiempo de los césares y para inundar de luz el género humano porque en las tinieblas sagradas hay luz latente los volcanes están llenos de una sombra capaz de arrojar llamas toda lava comienza por ser noche las catacumbas donde se dijo la primera misa no eran sólo la cueva de roma sino que eran también el subterráneo del mundo y bajo el edificio social la complicada maravilla de los sótanos de todo edificio grande excavaciones de todas clases ahí está la mina religiosa la mina filosófica la mina política la mina económica y la mina revolucionaria unos cavan con la pica de la idea otros con el número otros con la cólera se llaman y se responden desde una catacumba a la otra las utopías caminan por bajo de tierra en las galerías y se ramifican en todos sentidos encuentran sí a veces y fraternizan juan jacobo presta su pico a diógenes que a su vez le presta su linterna algunas veces combaten entre sí calvino anda a la greña con tocino pero nada detiene ni interrumpe la tensión de todas estas energías hacia su fin ni la vasta actividad simultánea que va y viene sube y baja y vuelve a subir en aquellas oscuridades y que transforma lentamente lo superior por lo el exterior por el interior inmenso hormiguero desconocido la sociedad apenas sospecha esta excavación que dejándole la superficie le cambia las entrañas tantos pisos subterráneos suponen otros tantos trabajos diferentes otras tantas extracciones diversas que sale de todas estas profundas simas el porvenir cuanto más se ahonda más misteriosos son los trabajadores el trabajo es bueno hasta un grado que el filósofo social sabe conocer más allá de este grado es dudoso y mixto más abajo llega a ser terrible a cierta profundidad las excavaciones no son ya penetrables al espíritu de civilización el límite respirable del hombre está traspasado y es posible un principio de monstruos la escala descendente es extraña cada uno de sus escalones corresponde a un piso en que la filosofía puede asentar el pie y donde se encuentra uno de esos obreros algunas veces divinos otras veces deformes más abajo de juan y se halla lutero más abajo del útero está descartes por debajo de descartes estaba voltear por bajo de voltear está con dorset por bajo de condorcet robespierre por bajo de jóvenes pierre marat por bajo de marat werft y así se continúa más abajo aún en el límite que separa lo indistinto de lo invisible se divisan confusamente otros hombres sombríos que acaso no existen aún los de ayer son espectros los de mañana son larvas la vista del espíritu los distingue oscuramente el trabajo embrionario del porvenir es una de las visiones del filósofo inaudito espectáculo un mundo en el limbo en el estado de efecto sen simón owen fue se hallan también allí en cimas laterales realmente aunque cierto encadenamiento divino invisible une entre sí y sin saberlo ellos mismos a todos estos miradores subterráneos que casi siempre se creen aislados y no lo están sus trabajos son muy diversos y la luz de los hunos contrasta con las llamaradas de los otros los unos son paradisíacos los otros son trágicos sin embargo sea el que quiera el contraste todos estos trabajadores desde el más alto al más nocturno desde el más sabio hasta el más loco tienen una semejanza y es el desinterés prescinden de sí propios no piensan en sus personas ni en sus particulares intereses ven otra cosa distinta de ellos mismos tienen una mirada y esa mirada busca lo absoluto el primero tiene todo el cielo en los ojos el último por enigmático que sea tiene también en sus pupilas la pálida claridad del infinito respetemos de todos modos a todo el que tiene por signo la pupila estrella la pupila sombra es el otro signo en ella principio del mal delante de aquel que no tiene mirada medita y estremece os el orden social tiene también sus mineros negros hay un punto en que el ayuntamiento es el enterramiento en que la luz se apaga por bajo de todas esas minas que acabamos de indicar más abajo de todas esas galerías más abajo de todo este sistema inmenso venoso subterráneo del progreso y de la utopía mucho más adentro en la tierra más abajo que marat más bajo que para ver más abajo muchísimo más abajo y sin relación ninguna con los pisos superiores se halla la última capa sitio formidable es lo que hemos designado con el nombre de foso es el foso de las tinieblas es la cueva de los ciegos inferir este foso se comunica con los abismos fin del capítulo 1 capítulo 2 del libro séptimo del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo dos el bajo fondo allí el desinterés desaparece el demonio se bosqueja vagamente la máxima es cada cual para sí el yo ciego aúlla busca tantea y roy el gol y no social se halla en este caso los seres feroces que vagan por estas profundidades casi bestias casi fantasmas no se ocupan en el progreso universal ignoran la idea y la palabra no se cuidan más que de la satisfacción del apetito individual casi carecen de conciencia y hay en su interior una especie de tabla rasa aterradora tienen dos madres ambas a dos madrastras la ignorancia y la miseria tienen una guía la necesidad y por toda forma de satisfacción el apetito son brutalmente voraces es decir feroces no a la manera del tirano sino al modo del tigre del padecimiento estas larvas pasan al crimen filiación fatal engendro vertiginoso lógica de la oscuridad lo que se arrastra en el foso social no es la reclamación ahogada de lo absoluto es la protesta que la materia el hombre se convierte allí en dragón tener hambre y sed es el punto de partida ser satanás es el punto de llegada de esta cueva sale la sener acabamos de ver a poco en el libro cuarto una de las regiones de la mina superior de la granja para política revolucionaria y filosófica allí acabamos también de decirlo todo es noble puro digno y honrado allí y ciertamente puede uno engañarse y se engaña pero el error es venerable porque lleva envuelto en sí el heroísmo el conjunto del trabajo que allí se ejecuta tiene un nombre el progreso ha llegado el momento de entrever otras profundidades las profundidades repugnantes existe bajo la sociedad insistimos en ello y existirá hasta el día en que la ignorancia sea destruida la gran caverna del mal esta cueva es la última de todas y la enemiga de todas es el odio sin excepción esta cueva no conoce filósofo ninguno su puñal nunca ha servido para atajar una pluma su negrura no tiene relación ninguna con la sublime negrura de la tinta nunca los dedos de la noche que se crispan bajo que el techo asfixiante han ojeado un libro ni desplegado un periódico va vez es un aristócrata para cartucho marat es un explorador del género humano para sin del ghanés esta cueva tiene por fin la excavación de todo de todo incluso las tapas superiores a quienes execra no minas solamente en su rifle hormiguero el orden social actual mina también la filosofía la ciencia el derecho el pensamiento humano la civilización la revolución y el progreso se llama simplemente robo prostitución homicidio y asesinato es tinieblas y quiere el caos su bóveda está formada de ignorancia todas las demás minas las de arriba no tienen más que un objeto suprimir está a esto tienden por todos los órganos a la vez así por el mejoramiento de lo real como por la contemplación del absoluto la filosofía y el progreso destruir la cueva ignorancia y habréis destruido la cima crimen condensamos en algunas palabras una parte de lo que acabamos de escribir el único peligro social es la oscuridad humanidades identidad todos los hombres son del mismo barro no existe diferencia por lo menos en este mundo respecto de la predestinación la misma sombra antes la misma carne ahora igual ceniza después pero la ignorancia mezclada con la pasta humana la ennegrece está incurable negrura se apodera del interior del hombre y se convierte allí en el mal fin del capítulo 2 capítulo 3 del libro séptimo del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación del it box es de dominio público capítulo 3 babette traga mar suena dinero y monta más desde 1830 a 1835 gobernaba el foco de parís una cuadrilla de bandidos llamados traga mar suena dinero babe timón panas traga mar era un hércules decaído tenía por astro la alcantarilla de as marion tenía seis pies de estatura pecho de mármol piernas de acero la respiración de caverna el tono de un coloso y el cráneo de un pájaro creía se ve en él al hércules farnesio vestido con pantalón de cutie y blusa de menudillo formado de esta manera escultural traga mar hubiera podido domar monstruos le había parecido mejor y más corto ser uno de ellos frente estrecha sienes anchas menos de 40 años y la pata de gallo el pelo áspero y corto las mejillas a modo de cepillo y barba de jabalí tal era el hombre sus músculos solicitaban el trabajo su estupidez lo rechazaba era una gran fuerza perezosa era asesino por dejadez se les suponía criollo probablemente habría estado algún tanto en contacto con el mariscal boyne pues que en 1815 había sido mozo de cuerda en avignon después de esto se había hecho bandido la diafanidad de babette contrastaba con la corpulencia de traga mar babette era flaco y sabio era transparente pero impenetrable sus huesos se transparenta van pero no su pupila decía ese químico había sido bufón en casa de bovis y payaso en casa de bobby no había representado el vodevil de sen michelle era hombre intencionado gran charlatán que subrayaba sus sonrisas y entre tomaba sus gestos su industria consistía en vender al aire libre bustos de yeso y retratos del jefe del estado además seda sacamuelas había enseñado fenómenos en las ferias y poseído una barraca con trompetas y este anuncio babette artista dentista miembro de varias academias hace experimentos físicos en metales y metaloides extirpa los dientes y saca los raigones dejados por sus colegas precio una muela franco y medio dos muelas dos francos muelas dos francos y medio aprovechar la ocasión este aprovechar la ocasión significaba a ceos arrancar todas las muelas posibles había sido casado y tenido hijos pero no sabía que había sido de su mujer ni de sus hijos los había perdido como se pierde un pañuelo rarísima excepción en el mundo en que vivía babette leía los periódicos un día cuando un vivía con él su familia en su barraca movible leyó en el mensajero que una mujer había dado a luz un niño suficientemente viable el cual tenía hocico de ternera y exclamó o qué fortuna no será mi mujer la que tenga el talento de darme un hijo por el estilo después lo abandonó todo para trabajar en parís dicho suyo quién era suena dinero era la noche esperaba para presentarse que el cielo se hubiera cubierto de negro por la noche salía de un agujero a donde volvía antes de amanecer donde estaba ese agujero nadie lo sabía siempre en la más completa oscuridad nunca hablaba a sus cómplices sino volviendo la espalda se llamaba suena dinero no él solía decir yo me llamo nadie en cuanto aparecía una luz se ponía una careta y demente luego la vez decía suena dinero es un nocturno a dos voces suena dinero era un ser vago errante terrible no había seguridad de que tuviese un nombre pues que suena dinero era apodo no era seguro que tuviese voz pues su vientre hablaba con más frecuencia que su boca no era seguro que tuviese rostro pues nadie había visto más que su máscara desaparecía como un fantasma y aparecía como un escobillón montparnasse era un ser lúgubre era casi un niño tenía menos de 20 años linda cara labios parecidos a las cerezas hermosos cabellos negros y la claridad de la primavera en los ojos tenía todos los vicios y aspiraba a todos los crímenes la digestión de lo malo le daba apetito para lo peor era el pilluelo convertido en ladrón y el ladrón convertido en bandido era garboso afeminado gracioso robusto blando feroz llevaba el ala del sombrero levantada hacia la izquierda para dejar bien al descubierto el mechón de pelo rizado según la moda de 1829 vivía de robar violentamente su levita tenía el mejor corte pero estaba siempre raída era una especie de figurín entregado a la miseria y cometiendo toda clase de crímenes la causa de todos los atentados de este adolescente era el deseo de ir bien vestido la primera modista que le había dicho eres guapo le había impreso la mancha de las tinieblas en el corazón y había hecho un caín de aquel abel viéndose guapo quiso ser elegante ahora bien la primera elegancia es la ociosidad y la ociosidad del pobre es el crimen pocos ladrones quedan tan temidos como montañas a los 18 años había ya dejado tras de sí algunos cadáveres más de un transeúnte con los brazos extendidos yacía en la sombra de aquel miserable hundida la cara en un charco de sangre rizado perfumado ajustada a la cintura con caderas de mujer y busto de oficial prusiano oyendo el murmullo de admiración que alzaban a su alrededor las muchachas del bulevar sabiamente atada la corbata con un rompecabezas en el bolsillo y una flor en el ojal tal era este petimetre del sepulcro fin del capítulo 3 capítulo 4 del libro séptimo del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo 4 composición de la compañía estos cuatro bandidos formaban por sí solos una especie de proteo que serpenteaba a través de la policía y procuraba librarse de las miradas indiscretas de vido que bajo distinta forma árbol llamado fuente prestándose mutuamente sus nombres y sus guaridas ocultándose en su propia sombra teniendo cajas de secreto y así los unos para los otros deshaciéndose de sus personalidades como se despoja uno de una nariz postiza en un baile de máscaras simplificándose a veces hasta el punto de no ser más que uno multiplicándose en otras ocasiones hasta el punto de que el mismo coco la tuvo los tomaba por una turba estos cuatro hombres no eran cuatro hombres eran una especie de ladrón misterioso de cuatro cabezas que trabajaban en grandes sobre parís eran el pólipo monstruoso del mal que habitaba la cripta de la sociedad gracias a sus ramificaciones y a la red subyacente de sus relaciones babette traga mar suena dinero y man panas tenían la empresa general de los crímenes del departamento del sena ejercían una especie de soberanía inferior cuyos golpes de estado descarga van siempre sobre el pobre transeúnte los que concebían una idea de este género los hombres de imaginación nocturna se dirigían a ellos para la ejecución se suministraba a estos cuatro bribones el argumento y ellos se encargaban de la representación trabajaban como en un teatro siempre se hallaban en situación de presentar un personal proporcionado y conveniente para todos los atentados en que se pudiera arrimar el hombro y que fuesen lucrativos cuando un crimen andaba en busca de brazos se suba arrendaban cómplices tenían una compañía de actores de tinieblas a disposición de todas las tragedias de las cavernas reunían se habitualmente al caer la noche hora de su despertar en las llanuras inmediatas a la sal pétrea y allí conferencia van tenían antes y 12 horas negras y arreglaban su empleo el patrón mi net tal era el nombre que en la circulación subterránea se daba a la asociación de estos cuatro hombres en el antiguo lenguaje popular y fantástico que diariamente desaparece patrón me net significa la mañana lo mismo que entre perro y lobo significa la noche este apelativo patrón me net procedía probablemente de la hora a que concluían su trabajo pues que el alba es el momento en que se desvanecen los fantasmas y en que se separan los bandidos bajo esta firma eran conocidos aquellos cuatro hombres cuando el presidente del tribunal del crimen visitó a la sener en su prisión le preguntó sobre un delito que éste negaba quién ha hecho esto la sener dio esta respuesta enigmática para el magistrado pero clara para la policía tal vez el patrón me net a veces se adivina toda una pieza de teatro con solo la enunciación de los personajes lo mismo se puede apreciar una banda por la lista de los bandidos véase pues que estos hombres sobre nadan en las memorias especiales a qué apelativos respondían los principales afiliados del patrón mina paso al jazz primaveral alias colmenero presión había toda una dinastía de fusión de la cual acaso tendremos ocasión de hablar bullets y el el caminero que ya conocemos la viuda finisterre homero ok un negro mala noche estafeta font legua alias la ramillete era glorioso presidiario cumplido para coches llamado el señor puente la explanada del sur puso al rey ve camaño leto cuiden jr allianz bizarro traga encajes volatinero de emilia alias dos millares etcétera etcétera callamos los de otros y no de los peores estos nombres tienen rostros no expresan solamente seres sino especies cada uno de estos nombres corresponden a una variedad de esos deformes hongos de las capas inferiores de la civilización estos seres poco pródigos de sus caras no eran de esos que se ven pasar por las calles por el día cansados de las noches feroces que tenían se iban a dormir ya a los hornos de yeso ya a las canteras abandonadas de momax o mont bus y a veces a las alcantarillas se agazapaban en la aurora que ha sido de estos hombres siempre existen siempre han existido curación habla de ellos ambos bailaron colegia pharma cópula méndez y animal y mientras que la sociedad sea lo que es serán ellos lo que son bajo el oscuro techo de su cueva renacen continuamente de las filtraciones sociales vuelven a aparecer como espectros siempre idénticos solamente que no llevan los mismos nombres ni se ocultan bajo las mismas pieles extirpados los individuos subsiste la tribu tienen siempre las mismas facultades del truan al vago la raza se mantiene pura adivina en el dinero en los bolsillos y huelen los relojes en los chalecos el oro y la plata tienen para ellos color hay hacendados crédulos de quienes se puede decir están predestinados a ser robados estos hombres siguen pacientemente a esas gentes al paso de un extranjero o de un provinciano se estremecen como arañas cuando hacia la medianoche se descubre o se ve a estos hombres en una calle desierta son horribles no parecen hombres sino formas hechas de bruma animada diríase que habitualmente forma un cuerpo con las tinieblas que no se distinguen de éstas que no tienen más alma que la sombra y que sólo momentáneamente y para vivir por espacio de algunos minutos con una vida monstruosa se han desprendido de la noche qué hay que hacer para desterrar estas larvas luz luz a torrentes no hay un murciélago que resista al alba iluminar la sociedad en sus mayores profundidades fin del capítulo 4 y fin del libro séptimo libro octavo el mal pobre capítulo 1 del libro octavo del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo 1 de como mario buscando una joven de sombrero encuentra un hombre con gorra pasó el verano y después el otoño y llegó el invierno ni el señor blanco ni la joven habían vuelto a poner los pies en el luxemburgo mar yo no tenía más que un pensamiento volver a ver aquel dulce y adorable rostro y le buscaba sin cesar y en todas partes pero no haya va nada no era llamar yo el soñador entusiasta el hombre resuelto ardiente y firme el arriesgado provocador del destino el cerebro que engendraba porvenir sobre porvenir con la imaginación llena de planes de proyectos de altivez de ideas y de voluntad era un perro perdido había caído en una negra tristeza todo había concluido para él el trabajo on le repugnaba el paseo le cansaba la soledad le fastidiaba la vasta naturaleza tan llena para él en otro tiempo de formas de luz de voces de consejos de perspectivas de horizontes de enseñanzas se presentaba ahora vacía ante sus ojos le parecía que todo había desaparecido continuaba pensando porque no podía hacer otra cosa pero ya no encontraba placer en sus pensamientos y a todo lo que éstos le proponían en voz baja respondía en la sombra para que me sirve se re prendía con frecuencia porque la he seguido era feliz sólo con verla me miraba y no era estoy a una dicha inmensa parecía que me amaba no es todo lo que yo podía desear he querido algo más el que nada hay después de esto he cometido un absurdo mía es la culpa etcétera etcétera irak a quien nada confiaba porque así era propio de su carácter pero que adivinaba un poco siendo esto también propio del carácter de cofe irak había empezado felicitándole por su amor pero asombrándose por otra parte y después viendo a mario sumergido en aquella melancolía había concluido por decirle veo que eres simplemente un animal anda bien al baile de la miel una vez confiando en un hermoso sol de septiembre mario se dejó llevar al baile de sopor curve e irak bossio y hunter creyendo que delirio que tal vez la encontraría allí como era de esperar no vio a quien buscaba y sin embargo aquí se encuentran todas las mujeres perdidas decía kant era parte mario dejó a sus amigos en el baile y se volvió a pie solo cansado febril con los ojos turbados y tristes en la noche aturdido del ruido y del polvo producido por los alegres carruajes llenos de personas que volvían cantando de la fiesta y pasaban a su lado mientras el desanimado aspiraba para refrescarse la cabeza el acre olor de los nogales del camino dios entonces a vivir más solitario extraviado humillado entregado solo a su angustia interior yendo y viniendo en su dolor como el lobo en la trampa y buscando en todas partes el ser ausente perdido de amor otra vez tuvo un encuentro que le produjo un efecto singular había visto en las callejuelas próximas al bulevar de los inválidos a un hombre vestido como un obrero que llevaba en la cabeza una gorra de gran visera y de la cual salían algunos mechones de blancos cabellos mario quedó sorprendido de la belleza de aquellos cabellos blancos y examinó a aquel hombre que marchaba a pasos lentos y como absorto en una meditación dolorosa y cosa extraña creyó conocer al señor blanco aquellos eran sus mismos cabellos el mismo perfil en cuanto le dejaba ver la gorra el mismo aspecto sólo que más triste pero porque llevaba a que el traje de obrero que quería decir esto que significaba aquel disfraz mario se quedó absorto cuando volvió en sí su primer movimiento fue seguida a aquel hombre quién sabe si tenía ya la huella que buscaba en todo caso bueno era ver al hombre de cerca y aclarar aquel enigma pero esta idea se le ocurrió ya tarde el hombre había desaparecido sin duda había entrado en alguna de las calles laterales y no pudo encontrarle este encuentro le tuvo pensativo algunos días después se borró no será se decía más que una semejanza fin del capítulo 1 capítulo 2 del libro octavo del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo 2 hallazgo mario seguía viviendo en la casa de cobo donde no hacía caso de nadie en esta época no había ya en aquella casa más vecinos que él y aquellos con red por quienes había pagado una vez el alquiler sin que nunca hubiese hablado al padre a la madre ni a las hijas los demás inquilinos se habían mudado o se había muerto o habían sido echados por no pagar un día de aquel invierno había salido el sol un momento después del mediodía pero era el 2 de febrero es decir el día de la candelaria en que el sol traidor precursor de un frío de 6 semanas ha inspirado a mateo la es ver estos dos versos que se han hecho justamente clásicos que llueva o no llueva el oso vuelve a su cueva mario acababa de salir de la suya caía la noche era la hora de comer porque había tenido necesidad de volver a comer o debilidad de las pasiones ideales acababa de pasar el umbral de su puerta que estaba barriendo la tía bubu mientras murmuraba este monólogo digno de memoria qué es lo que está ahora barato todo está caro sólo andan baratos los trabajos del mundo esto sí que no cuesta nada las penas mario subía lentamente el bulevar hacia la barrera con objeto de llegar a la calle de santiago iba a pensativo con la cabeza baja de repente sintió un empujón en la bruma se volvió y vio dos jóvenes cubiertas de harapos la una alta y delgada y la otra menor que pasaban rápidamente sofocadas asustadas y como huyendo venían a su encuentro no le habían visto y le habían tropezado al pasar -mario distinguía en el crepúsculo sus figuras líquidas sus cabezas despeinadas sus cabellos perdidos sus horribles gorras sus rotos vestidos y sus pies descalzos sin dejar de correr iban hablando la mayor decía en voz baja los corchetes han venido no han podido trincar me la otra respondió y los he visto y echa pescado se ha pescado se ha pescado mario comprendió a través de este repugnante calor que los gendarmes o los agentes de policía habían tratado de prender a estas dos muchachas y ellas se habían escapado se metieron por entre los árboles del bulevar que estaban detrás de mario y formaron por algún tiempo en la oscuridad una sombra blanquecina que desapareció al fin mario se detuvo un momento y vaya a continuar su camino cuando vio en el suelo a sus pies un paquetito gris se bajó y lo cogió era como un sobre y parecía que contenía papeles bueno dijo esas desgraciadas lo habrán dejado caer volvió atrás llamo pero no las encontró creyó que estarían ya lejos se metió el paquete en el bolsillo y se fue a comer en el camino vio en el paseo de la calle buffet a un ataúd de niño cubierto de un paño negro colocado sobre tres sillas y alumbrado por una vela las dos jóvenes que había visto en el crepúsculo se presentaron a su imaginación pobres madres pensó hay una cosa más triste que ver morir a los hijos y es verlos con mala vida después estas sombras que distraían su tristeza abandonaron su pensamiento y cayó en sus habituales meditaciones volvió a pensar en los seis meses de amor y de felicidad que había pasado al aire libre y en plena luz bajo los hermosos árboles del luxemburgo quien sombría se ha hecho mi vida se decía las jóvenes se me presentan sin cesar pero antes eran ángeles y ahora son abismos fin del capítulo 2 capítulo 3 del libro octavo del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo 34 y frontera por la noche cuando se desnudaba para acostarse encontró en el bolsillo de la levita el paquete que había recogido en el bulevar ya se había olvidado de él creyó que sería útil abrirle porque tal vez el paquete con tuviese las señas de la morada que aquellas jóvenes si en realidad les pertenecía y en todo caso los indicios necesarios para restituirle a la persona que le había perdido rompió el sobre no estaba pegado y contenía cuatro cartas sin cerrar tampoco todas tenían señas todas exhalaban un olor repugnante a tabaco la primera estaba dirigida a la señora marquesa de consigue plaza de enfrente de la cámara de diputados- número mario se dijo que encontraría probablemente las indicaciones que buscaba en ella y que además no estando cerrada la carta era probable que pudiese ser leída sin inconveniente estaba concebida en estos términos señora marquesa la virtud de la clemencia y de la piedad es la que une más estrechamente la sociedad dad salida a vuestros cristianos sentimientos y dirigido una mirada de compasión a este desgraciado español víctima de la lealtad y fidelidad a la causa sagrada de la legitimidad que ha sellado con su sangre a que ha consagrado su fortuna todo por defender esta causa y hoy se encuentra en la mayor pobreza no duda que vuestra honorable persona le concederá un socorro para conservar una existencia extremadamente penosa para un militar de educación y de honor cubierto de heridas cuenta de antemano con la humanidad que os anima y con el interés que la señora marquesa tiene por una nación tan desgraciada su súplica no será habana y su agradecimiento conservará su encantador recuerdo tengo el honor de ofrecer mis sentimientos respetuosos y ser señora álvarez capitán español de caballería realista refugiada en francia que está de viaje por su patria y carece de recursos para continuar su viaje la firma no tenía señas de habitación mario creyó encontrar las señas en la segunda carta cuyo sobre decía a la señora condesa de mover de calle cassette número 9 mario leyó lo siguiente señora condesa o se escribe una desgraciada madre de familia con seis hijos y el menor no tiene más que ocho meses yo estoy enferma desde mi último parto abandonada de mi marido desde hace cinco meses no teniendo ningún recurso en el mundo en la más horrorosa indigencia esperando en la señora condesa tiene el honor de ser señora con un profundo respeto de baixa mario pasó a la tercera carta que era como las anteriores una petición decía así señor pavullo elector negociante corredor al por mayor calle de san dionisio esquina a la calle de los hierros me tomo la libertad de dirigidos esta carta para rogar los que me conceda es el favor precioso de vuestras simpatías y de interesados por un literato que ha presentado un drama al teatro francés el argumento es histórico y la acción pasa en o bérnia en tiempo del imperio creo que el estilo es natural lacónico y puede tener algún mérito tiene algunos versos cantables en cuatro escenas lo cómico lo serio lo imprevisto se mezclan en el con la variedad de los caracteres y con una tinta de romanticismo extendida ligeramente en toda la intriga que marcha misteriosamente y va por peripecias sorprendentes a un desenlace en medio de varias escenas notables mi objeto principal es satisfacer el deseo que anima progresivamente al hombre de nuestro siglo es decir a la moda esa caprichosa y extraña veleta que cambia casi a cada variación del viento a pesar de estas cualidades tengo mis temores de que la envidia el egoísmo de los autores privilegiados consigue a mi exclusión del teatro porque no ignoro los disgustos que tienen que pasar los autores nuevos señor para vos o vuestra justa reputación de protector ilustrado de los letrados me da valor para enviarnos mi hija que os expondrá nuestra situación indigente sin pan sin lumbre en esta estación de invierno deciros que os ruego admita es la dedicatoria que deseo haceros de mi drama y de todos los que haga es probar os cuanto ambición o el honor de colocarme bajo vuestra elegida y honrar mis escritos con vuestro nombre si os digna es honrar me con la más modesta ofrenda me ocuparé pronto en hacer una pieza de verso para pájaros mi tributo de reconocimiento esta pieza que trataré de hacer tan perfecta como me sea posible os la enviaré antes de insertarse al principio del drama y de ponerse en escena al señor y señora para vos yo mis homenajes más respetuosos y en flote literato posdata aunque no sean más que 40 sueldos perdonadme que os envía mi hija y que no me presente yo mismo pero tristes razones de tocador no me permiten hay de mí salir de casa mario abrió por fin la cuarta carta el sobre era este al señor bienhechor de la iglesia de santiago de opas y contenía las siguientes líneas hombre bienhechor si os dignas a acompañar a mi hija veréis una calamidad miserable y os enseñaré mis certificados al ver estos escritos vuestra alma generosa se convencerá con un sentimiento de sensible benevolencia porque los verdaderos filósofos experimentan siempre vivas emociones convenido hombre compasivo en que es preciso experimentar la más cruel necesidad y que es muy doloroso para conseguir algún consuelo atestiguarlo con la autoridad como si uno no fuese libre para padecer o para morir de inanición esperando que sea socorrida en nuestra miseria el destino es muy fatal para unos y demasiado pródigo para otros espero vuestra visita o puesto socorro si os dignas darle y os ruego que recibáis los sentimientos respetuosos con que se honra de ser hombre verdaderamente magnánimo vuestro humilde y muy obediente servidor pesaban tu artista dramático después de haber leído estas cuatro cartas no se encontró mario mucho más enterado que antes en primer lugar ningún firmante ponía las señas de su casa además parecía que provenían de cuatro individuos diferentes el capitán álvarez la mujer de balizar el poeta sión flow y el artista dramático fa bantú que tenían la particularidad de estar escritas por la misma mano de aquí solo podía deducirse que provenían de la misma persona por otra parte y esto hacía más verosímil esta sospecha las cuatro tenían el mismo papel grueso y amarillento el mismo olor a tabaco y aunque en ella se había tratado evidentemente de variar el estilo las mismas faltas de ortografía se repetían con profunda tranquilidad y el literato sin flote no cometía menos que el capitán español esforzarse en adivinar este misterio poco importante era un trabajo inútil si no hubiese sido un hallazgo habría aparecido una burla y marc yo estaba demasiado triste para recibir bien una broma de la casualidad y para prestarse al juego que quería tener con él el empedrado de la calle le parecía que estaba jugando a la gallina ciega' entre las cuatro cartas que se burlaban de él nada indicaba por otro lado que estas cartas perteneciesen a las muchachas que mario había encontrado en el bulevar y sobre todo eran evidentemente unos papelotes sin valor ninguno mario las volvió al sobre las tiró a un rincón y se acostó a las siete de la mañana del día siguiente cuando acababa de levantarse y desayunar se iba a ponerse a trabajar cuando llamaron suavemente a la puerta como no poseía nada nunca quitaba la llave sino alguna vez muy rara cuando estaba ocupado en un trabajo que corría prisa aún cuando salía dejaba la llave en la cerradura mirad que os han de robar decía a la tía vo con el que decía mario sin embargo el hecho es que un día le robaron un par de botas viejas con gran triunfo de la tía bocón dieron un segundo golpe tan suave como el primero adelante dijo mario abrió se la puerta que cristian dijo mario sin levantar los ojos de los libros y manuscritos que tenía encima de la mesa una voz que no era la de la tía wagon respondió perdón caballero era una voz sorda cascada ahogada áspera una voz de viejo enronquecida por el aguardiente y los licores mario se volvió con presteza y vio a una joven fin del capítulo 3 capítulo 4 del libro octavo del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libri box es de dominio público capítulo 4 una rosa en la miseria en efecto una muchacha se hallaba en pie en el hueco que dejaba la puerta entreabierta la claraboya de la buhardilla por donde entraba la luz estaba precisamente enfrente de la puerta e iluminaba aquel rostro con un resplandor lívido era una criatura flaca descolorida descarnada no tenía más que una mala camisa y un vestido sobre su helada y temblorosa desnudez llevaba por cinturón un bramante otro le servía de ata dero en el pelo los puntiagudos hombros le salían de la camisa una palidez rubia y linfática clavículas de rosas manos rojas la boca entreabierta y desfigurada con algunos dientes de menos la vista mate audaz y baja las formas abortadas de una joven y la mirada de una vieja corrompida 50 años mezclados con quince uno de esos seres que son a la vez débiles y horribles hacen estremecer a aquellos a quienes no hacen llorar mario se había levantado y consideraba con cierto estupor a aquel ser casi semejante a las formas de la visión que atraviesa la imaginación en los sueños lo que sobre todo era doloroso es que aquella muchacha no había venido al mundo para ser fea en su primera infancia hasta debía de haber sido bonita en la gracia de la edad luchaba todavía contra la horrible vejez anticipada de la disolución y de la pobreza un resto de belleza moría en aquel rostro de 16 años como ese pálido sol que se apaga en terribles nubes durante el alba de un día de invierno aquella cara no era absolutamente desconocida amar yo creía recordar haberla visto en alguna parte que queréis señorita preguntó la joven contestó con su voz de presidiario borracho traigo una carta para vos señor mario llamaba a mario por su nombre no podía dudar que era él a quien se dirigía pero quién era aquella muchacha como sabía su nombre sin aguardar que la dijese que pasara adelante se entró en la habitación entró resueltamente mirando con cierta especie de seguridad que oprimía el corazón todo el cuarto y la deshecha cama llevaba a los pies desnudos grandes agujeros en su vestido dejaban ver sus largas piernas y sus placas rodillas estaba tiritando tenía efectivamente en la mano una carta que presentó a mario mario al abrir esta observó que la oblea grande y enorme estaba aún húmeda el mensaje pues no podía venir de muy lejos la abrió y leyó mi amable y joven vecino es sabido de vuestras bondades para conmigo que habéis pagado mi alquiler hace seis meses os bendigo joven mi hija mayor os dirá que estamos sin un pedazo de pan hace dos días cuatro personas y mi mujer enferma si mi corazón no me engaña creo deber esperar de la generosidad del vuestro que se humanizará a la vista de este espectáculo y que os subyugar a el deseo de serme propicio dignan dos prodigarme algún socorro soy con la distinguida consideración que se debe a los bienhechores de la humanidad vuestro conred posdata mi hija esperará vuestras órdenes querido señor mario esta carta en medio de la misteriosa aventura que ocupaba la imaginación de mario desde la noche anterior era como una luz en una cueva todo quedó para el iluminado de repente aquella carta venía de donde venían las otras cuatro era la misma letra el mismo estilo la misma ortografía el mismo papel el mismo olor a tabaco había 5 misivas cinco historias cinco nombres cinco firmas y un solo firmante el capitán español álvarez la desgraciada tía valida el poeta dramático y en flor el viejo cómico juventud se llamaban todos cuatro son red si es que el mismo jon red se llamaba efectivamente de este modo hacía ya mucho tiempo que mario vivía en el caserón pero como ya hemos dicho muy pocas muy raras eran las ocasiones que había tenido de ver más bien de entrever su ínfima vecindad tenía la imaginación ocupada en otra parte y dónde está la imaginación está la mirada más de una vez había debido cruzarse con los controles en el corredor o en la escalera pero no eran para él más que sombras tampoco había reparado en ellos que la víspera por la noche había tropezado en el bulevar sin conocerlas con las hijas de jong red porque evidentemente eran ellas y por cierto que con gran trabajo la que acababa de entrar en su cuarto había despertado en él a través del disgusto y de la piedad un vago recuerdo de haberla visto en otra parte ahora veía claramente todo comprendía que su vecino john red tenía por industria en su miseria explotar la calidad de las personas benéficas cuyas señas se proporcionaba que escribía bajo nombres supuestos a personas que juzgaba ricas y caritativas cartas que sus hijas llevaban de su cuenta y riesgo porque aquel padre había llegado al extremo de arriesgar a sus hijas jugaba una partida con el destino y sus hijas eran la puesta mar yo comprendía que probablemente a juzgar por su fuga de la víspera por su precipitación por su terror y por las palabras que las había oído en calo aquellas desgraciadas desempeñaban además no sé qué sombrías ocupaciones y que de todo esto había resultado en medio de la sociedad humana tal como está formada dos miserables seres que no eran ni niñas ni doncellas ni mujeres especie de monstruos impuros o inocentes producidos por la miseria tristes criaturas sin nombre sin edad sin sexo para las que ya no son posibles ni el bien y el mal y que al salir de la infancia no poseen ya nada en este mundo ni libertad ni virtud ni responsabilidad almas abiertas ayer marchitas hoy semejantes a esas flores caídas en la calle manchadas por toda clase de lodos mientras llega una rueda que las aplasta sin embargo mientras mario fijaba en ella una mirada admirada y dolorosa la joven iba y venía por la bordillo con una audacia de espectro movías en todos sentidos sin cuidarse para nada de su desnudez a veces su camisa rota y desgarrada la caía hasta casi la cintura movía las sillas desarreglada los objetos de tocador colocado sobre la cómoda tocaba los vestidos de mario y re buscaba lo que había por los rincones calla exclamó tenéis un espejo y como si estuviese sola tarareaba coplillas de vodevil estribillos ligeros que cantados por su voz cultural y ronca parecían lúgubres bajo aquel velo de osadía asomaba a veces cierto encogimiento cierta inquietud y humillación el descaro en ocasiones tiene vergüenza nada más triste que verla andar de un lado para otro o por mejor decir revolotear por el cuarto con los movimientos de un pájaro a quien la luz asusta o que tiene un ala rota comprendía sé que con otras condiciones de educación y de fortuna el aire alegre y libre de aquella joven habría podido tener más dulzura y atractivo nunca entre los animales la criatura nacida para ser una paloma se cambia en una ox y fraga esto sólo se ve entre los hombres mario estaba pensativo y la dejaba hacer a próximo sea la mesa es como teneis libros un relámpago cruzo por sus vidrios as pupilas volvió a hablar y su acento expresaba el placer de poder gloriarse de algo placer al cual no hay criatura que sea insensible yo también sé leer y cogiendo vivamente el libro que estaba abierto sobre la mesa leyó con bastante soltura el general woodwing recibió la orden de apoderarse con los cinco batallones de su brigada del castillo ateo gomón que está en medio de la llanura de waterloo aquí suspendió su lectura o waterloo le conozco es una batalla de hace tiempo mi padre estuvo allí mi padre ha servido en el ejército nosotros en casa somos muy buenas parties estás waterloo fue contra los ingleses y dejo el libro cogió una pluma y exclamó también sé escribir mojó la pluma en el tintero y se volvió hacia mayo y mirad voy a escribir una palabra para que veáis y antes que mario hubiera tenido tiempo de contestar escribió sobre un pedazo de papel blanco que había sobre la mesa los corchetes están ahí luego arrojando la pluma añadió no hay faltas de ortografía podéis verlo mi hermana y yo hemos recibido educación no siempre hemos sido lo que somos no estamos criadas para aquí se paró fijó su pupila apagada en mario y rompió a reír diciendo con una entonación que contenía todas las angustias ahogadas por todos los cinismos va y se puso a cantar estas palabras con aire alegre tengo hambre padre y vos ni una libreta y el frío madre me impide hacer calceta tirita lolita y luego que hubo acabado la canción exclamó vais a alguna vez al teatro señor mario yo voy de cuando en cuando tengo un hermanito que es amigo de los artistas y algunas veces me da billetes pero no me gustan los asientos de galería se está allí incómodo o se está mal a veces hay mucha gente y a veces hay gente que no huele bien luego considero a mario tomó un aire extraño y dijo sabe y señor mario que sois un guapo mozo y al mismo tiempo se les ocurrió a ambos la misma idea que a ella la hizo sonreír y a él ruborizarse a próximo sea el puso una mano sobre el hombro y añadió vos no habéis reparado en mí pero yo os conozco señor mario os suele encontrar aquí en la escalera y os veo entrar algunas veces en casa del tío ma vez que vive hacia el lado de austerlitz cuando me paseo por allí os sienta muy bien el pelo rizado su voz trataba de ser dulce y no conseguía más que ser muy baja una parte de sus palabras se perdía en el trayecto de la laringe a los labios como sobre un teclado donde faltan notas mario se había retirado suavemente señorita dijo con su fría gravedad tengo un paquete que creo os pertenece permitir que os lo devuelva y la alargó el sobre que contenía las cuatro cartas palmoteo ella de contento y exclamó lo habíamos buscado por todas partes después le cogió vivamente y abriendo el sobre continuó diciendo y dios de dios pues apenas hemos buscado mi hermana y yo sois vos quien lo habéis encontrado en el bulevar no es verdad se nos cayó cuando íbamos corriendo la tonta de mi hermana es la que cometió tal torpeza al volver a casa no lo teníamos como no queríamos que nos pegasen porque esto es inútil completamente inútil absolutamente inútil dijimos que habíamos llevado las cartas y que nos habían dicho de acuacar pobres cartas bien que habéis conocido que eran mías así en la letra luego diréis vos con quien tropezamos a pasar ayer noche no se veía nada le dije a mi hermana es ese caballero y mi hermana me dijo creo que sí que es un señor mientras hablaba había desplegado la súplica dirigida al señor benéfico de la iglesia de santiago de copas calla dijo que esta es para ese viejo que va a misa y esta es la hora voy a llevársela tal vez nos dará algo con lo que podremos almorzar después se echó a reír y añadió sabéis de lo que servirá el almuerzo de hoy si es que almorzamos nos servirá para el almuerzo de anteayer para la comida de anteayer para el almuerzo de ayer y para la comida de ayer todo junto de una vez esta mañana pardiez si no estáis contentos reventar perros esto hizo recordar a mario lo que aquella desgraciada había ido a buscar a su casa registro su chaleco y no halló nada la joven continuaba y parecía hablar como si ignorarse que mario estaba allí a veces salgo por la noche y otras no vuelvo a casa antes de vivir aquí el otro invierno vivíamos bajo los arcos de los puentes nos estrechamos unos contra otros para novelar nos mi hermana lloraba que triste que es el agua cuando pensaba en ahogar me decía no estaba muy fría salgo sola cuando quiero y duermo a veces en los fosos por la noche cuando voy por el bulevar veo los árboles a horquilla 2 y las casas negras y grandes como las torres de nuestra señora quien me figuro que las paredes blancas son el río y me digo toma ahí está el agua las estrellas me parecen hachas de iluminación diríase que arrojan humo y que el viento las apaga me siento aturdida como si caballos me re soplasen en los oídos aunque sea de noche me parece oír organillos y telares y qué sé yo que más creo que me tiran piedras y yo sin saberlo todo da vueltas todo todo cuando no se ha comido es muy raro lo que pasa y miro a mario con aire espantado mario a fuerza de buscar y rebuscar en sus bolsillos había conseguido reunir cinco francos y 16 sueldos era todo cuanto en el mundo tenía mi comida de hoy pensó el aquí mañana ya veremos y guardando los 16 sueldos dio los cinco francos a la joven ésta cogió la moneda bueno exclamó ya salió el sol y como si el suelo hubiera tenido la propiedad de fundir en su cerebro torrentes de calor prosiguió cinco francos digo un largo un monarca sois un chavo de primera salud adelante los piñones dos días de puré o abbracci contento y peñas caro y llamaremos y traje la haremos hasta allí recogió su camisa sobre sus hombros hizo un profundo saludo a mario después una señal familiar con la mano y se encaminó hacia la puerta diciendo buenos días caballero voy a buscar a mi viejo al pasar vio sobre la cómoda una corteza de pan seco que se mecía allí con el polvo arrojó sobre ella y la mordió murmurando dura ya está casi y me va a romper los dientes luego salió fin del capítulo 4 capítulo 5 del libro octavo del tomo tres de los miserables de víctor hugo traducido por nemesio fernández-cuesta esta grabación de libre box es de dominio público capítulo 5 el ventanillo de la providencia hacía cinco años que mario vivía en la pobreza en la desnudez en la indigencia pero entonces advirtió que aún no había conocido la verdadera miseria la verdadera miseria era la que acababa de ver era aquella larva que acababa de pasar ante sus ojos y en efecto quien no ha visto más que la miseria del hombre no ha visto nada es menester ver la miseria de la mujer quien no ha visto más que la miseria de la mujer no ha visto tampoco nada es menester ver la miseria del niño o de la joven cuando el hombre ha llegado al último extremo llega también a los últimos recursos desgraciados los seres sin defensa que le rodean el trabajo el salario el pan el fuego el valor la buena voluntad todo le falta a la vez la claridad del día parece apagarse en el exterior y la luz moral se apaga en el interior en esta sombra el hombre encuentra la debilidad de la mujer y del niño y las doblega violentamente a la ignominia entonces todos los horrores son posibles la desesperación está rodeada de frágiles tabiques que lindan con el vicio o con el crimen la salud la juventud el honor las santas y pudorosas delicadezas de la carne todavía nueva el corazón la virginidad el pudor esa epidermis del alma son siniestramente manoseados por ese tiempo incierto que busca recursos que encuentra el oprobio y se acomoda con el padres madres hijos hermanos hermanas hijas se adhieren y se agregan casi como una formación mineral en esa brumosa promiscuidad de sexos de parentescos de edades de infamias y de inocencia se amontonan pegados los unos a los otros en una especie de predestinado chiriví til allí se entre miran lamentablemente o infelices que pálidos están qué frío tienen parece que se hallan en un planeta más lejano del sol que el nuestro aquella muchacha fue para mario una especie de enviado de las tinieblas le reveló todo un lado horrible de la noche mario hasta casi se acusó de los sueños de delirio y pasión que le habían impedido hasta que el día dirigir una mirada a sus vecinos haber pagado su alquiler era un movimiento maquinal todo el mundo podía tener aquel movimiento pero mario debía haber hecho más como les separaba solamente un tabique de aquellos seres abandonados que vivían a tientas en la noche fuera del resto de los vivientes codeaba se con ellos era en cierto modo el último eslabón del género humano que tocaban les había oído vivir o más bien suspirar al lado suyo y no había parado la atención en ellos todos los días a cada instante a través de la pared les oí andar y venir a hablar y no prestaba el oído y en aquellas palabras había gemidos y tampoco los escuchaba su pensamiento estaba en otra parte soñando ocupado con visiones imposibles con amores en el aire con locuras y sin embargo criaturas humanas sus hermanos en cristo sus hermanos del pueblo agonizaban inútilmente a su lado tenía parte en su desgracia la grababa porque si hubiesen tenido otro vecino un vecino menos entregado a quimeras y más atento un hombre ordinario y caritativo evidentemente su indigencia hubiera sido notada sus señales de angustia hubieran sido vistas y desde hace largo tiempo tal vez hubiesen sido recogidos y salvados parecían sin duda muy depravados muy corrompidos muy envilecidos hasta muy odiosos pero son raros aquellos que han caído y no se han degradado además hay un punto en que los infortunios y las infamias se confunden y se mezclan en una sola palabra fatal los miserables de quién es la culpa además no es cuando la caída es más profunda cuando la caridad debe ser mayor dándose esta lección de moral porque había ocasiones en que mario como todos los corazones verdaderamente honrados se erigía en su propio pedagogo y se re prendía más que lo que merecía consideraba la pared que les separaba de loción red y hubiera querido hacer pasar a través de aquel tabique su mirada llena de piedad para con ella reanimar a aquellos desgraciados la pared estaba formada por una pequeña capa de yeso sostenida por listones y pies derechos que como acabamos de decir dejaba distinguir perfectamente el ruido de las palabras y de las voces era preciso ser el soñador mario para no haberlo notado todavía no había pegado papel ninguna en la pared ni por el lado de los andres ni por el de mario veía se completamente desnuda la grosera fábrica mario sin saber casi lo que hacía examinaba la pared algunas veces la meditación examina observa y escudriña como lo haría el pensamiento de pronto se levantó acababa de observar hacia lo alto cerca del techo un agujero triangular resultado de tres listones que dejaban un hueco entre sí faltaba la mezcla que debía llenar a que el hueco y subiendo sobre la cómoda se podía ver por aquel agujero la buhardilla de loción dret la conmiseración debe tener siempre su curiosidad a que el agujero formaba una especie de trampilla permitido era mirar como a traición el infortunio para socorrerlo veamos pues lo que son esa gente pensó mario y lo que hacen escaló la cómoda aproximó la vista a la abertura y miró fin del capítulo 5

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  1. Miserables: Tomo III | Victor Hugo | Historical Fiction, Literary Fiction | Sound Book | 4/6

    43: [00:00:00] – Capítulo II: Lux facta est.

    44: [00:06:16] – Capítulo III: Efecto de primavera

    45: [00:09:29] – Capítulo IV: Principio de una grande enfermedad

    46: [00:17:13] – Capítulo V: Caen varios rayos sobre la tía Bougon

    47: [00:20:50] – Capítulo VI: Prisionero

    48: [00:28:28] – Capítulo VII: Aventuras de la letra "U" en el terreno de las suposiciones.

    49: [00:33:59] – Capítulo VIII: Hasta los inválidos pueden ser dichosos.

    50: [00:39:05] – Capítulo IX: Eclipse.

    51: [00:45:10] – LIBRO SÉTIMO: El patrón Minette. Capítulo I: Las minas y los mineros.

    52: [00:52:21] – Capítulo II: El bajo fondo.

    53: [00:57:22] – Capítulo III: Babet, traga-mar, suena dinero y Montparnase.

    54: [01:04:35] – Capítulo IV: Composición de la compañía.

    55: [01:12:08] – LIBRO OCTAVO: El mal pobre. Capítulo I: De cómo Mario buscando una joven con sombrero encuentra un hombre con gorra.

    56: [01:17:46] – Capítulo II: Hallazgo.

    57: [01:22:33] – Capítulo III: Cuadrifronte.

    58: [01:33:08] – Capítulo IV: Una rosa en la miseria.

    59: [01:51:26] – Capítulo V: El ventanillo de la providencia.

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